Resumen del libro (por capitulos)

 Resumen del libro "Lágrimas de ángeles"


Capítulo I

La novela nos narra la vida de Jaime un niño de once años, quien se despertó una mañana bajo un frio intenso en una ciudad desconocida sin la compañía de su padre, quien fue en busca de una mejor oportunidad fuera del país dejándolo solo con el cuidado de su tía. él había viajado a la capital en busca de su padre, pero cuando vio a su padre perdiéndose entre la gente sintió una tristeza inmensa que inundaba sus ojos, salió corriendo mientras pensaba en su cruel soledad y sin darse cuenta llegó hasta una avenida donde se encontró con una niña harapienta quien se presentó como la Flaca. Era una niña extrovertida que trabajaba en el semáforo vendiendo chocolates.

Capítulo II

La flaca lo dejó trabajar con la condición de que le comprara un chocolate al revisar sus bolsillos se dio cuenta de que no tenía las pocas monedas que lo acompañaban, La niña había tomado el dinero sin que él se diera cuenta, pero poco tiempo después se lo devolvió aconsejándolo que tuviera cuidado ya que en la ciudad las cosas se solían perder con facilidad. En ese momento sintió que estaba en un mundo diferente del cual no sabía nada porque donde él vivía era un pueblo pequeño, después llegaron al lugar donde ella trabajaba en donde mencionó que gracias a su astucia y valentía había vivido once años allí, por el cual, conocía casi todos los barrios, callejones, subterráneos y desagües de la ciudad.

Capítulo III

Jaime se encontraba debajo de un árbol y desde ahí observaba como los niños trabajaban en aquella calle, donde cada uno se ganaba la vida de acuerdo con sus ingenios, una niña trabajaba con un bebe sobre su espalda, otro niño hacía malabares y otro limpiaba el parabrisas de los autos, aunque las personas se le molestaban o hacían malas caras eso no afectaba el carisma de los niños porqué ellos trabajan con mucho entusiasmo y algarabía. Entonces él se puso a pensar en todo lo que ocurría en su alrededor y de lo cansado que estaba se quedó dormido, después se presentó con los demás niños el Negro José y Bota-la-pepa quienes preguntaron si el nuevo tenía permiso de trabajar ahí, al escuchar esto Jaime pensó que se debía pedir permiso a la policía en donde los demás se burlaron porque no era así, ya que ellos estaban prácticamente olvidados por la sociedad y solo les quedaba trabajar para sobrevivir.

Capítulo IV

Jaime empezó a trabajar en aquel lugar y en esa tarde cayó una fuerte lluvia, en donde todos se cubrieron con plásticos continuando sus labores mientras que él se preguntaba cuando volvería a estar bajo un techo. Entonces se le acerco la niña que trabajaba con la bebé en donde le pidió de favor que se la cuidara porque ella debería seguir trabajando, el acepto y vio que era una niña hermosa, pero con unas ropas agujeradas y una pulsera para el mal de ojo. Cuando se despertó empezó a llorar y no sabía qué hacer, pero Bota-la-pepa se acercó dándoles a chupar un trapo húmedo con azúcar, después se dirigieron a la casa de la Tía Meche y entre risas caminaron por la ciudad. 

Capítulo V

Después de recorrer algunas calles llegaron al sur, pero como era de noche solo se veía la iluminación de las cúpulas de las iglesias hasta que llegaron a una casa antigua y abandonada donde vivía la jefa. Entonces subieron al segundo piso en aquel lugar se encontraban dos hombres de aspecto brusco que no querían dejar pasar al niño, pero la niña se la ingenio en donde dijo que Calzón tierno le había comentado que la jefa estaba en busca de un niño como él. ingresaron a la oficina la cual estaba equipada con varias computadoras y sillas bien tapizadas, en el centro se encontraba una mujer de voz ronca, cabellos rubios y mucho maquillaje, quien al verlos le sonrió con hipocresía. La flaca le presentó a Jaime y le dijo que él era lo que ella andaba buscando, entonces lo acepto sin ningún problema en su organización diciéndole que pronto le ofrecería un trabajo mejor.

Capítulo VI

La entrevista no duro mucho tiempo ya que la mujer sabía que utilizaría al niño para un trabajo especial, luego salieron de ahí en donde el niño tenía muchas interrogantes, pero la flaca, le dijo que debía estar seguro de su decisión para no meterla en problemas. Al escuchar esto ya no estaba tan seguro de seguir porque extrañaba su casa, después buscaron comida en un basurero en donde encontraron un cartón que contenía un buen trozo de pizza que la compartieron entre los dos, antes de despedirse ella le pregunto que si no iba trabajar debía irse a su pueblo tendió los periódicos en el piso y se quedó en un callejón mirando las estrellas que formaban una cruz la nostalgia lo invadió y sus ojos se inundaron.

Capítulo VII

Jaime se encontraba sentado en una piedra entre los grandes muros donde había pasado la noche, estaba perdido en sus pensamientos no sabía si quedarse o irse, cuando de pronto apareció ella con una bolsa, llevaba unos panecillos con grageas que le habían regalado en una panadería, aunque estaban duros eran ricos. Ella, le preguntó de dónde vienen las bolitas de caramelos y él le respondió de las fábricas, pero ella dijo que esas bolitas eran las lágrimas de ángeles porque cuando los ángeles lloran derraman bolitas de colores. Entonces él le pregunto si había ido a la escuela en donde ella dijo que si, antes de que su hermana muriera y su mamá se marchara, pero que no quiero recodar eso sólo quería saber si te ibas a quedar, pero sin darse cuenta dijo que sí la flaca estaba muy contenta por la decisión, aunque solo sería hasta navidad.

Capítulo VIII

Durante esa misma mañana en la guarida de la jefa, ella y el profesor trabajaban en sus planes malévolos para vender los órganos de los infantes, clasificando los documentos que tenían de los niños de la calle. Él preguntó si iba a incluir la foto tomada en la noche anterior en donde ella dijo que, si porque siempre es bueno tener opciones, esos niños no tienen familia y nadie se iba a preocupar por ellos estoy haciendo un favor a los programas del gobierno, para finalizar termino diciendo que en la vida unos mueren jóvenes y otros viven más en donde los ricos reciben lo que los pobres donan.

Capítulo IX

La flaca y Jaime después de un largo día de trabajo se dirigieron al refugio que quedaba en el sur de la ciudad, un lugar que era un lote vacío en donde ante funcionaba la estación del tren pero que con el pasar del tiempo se había convertido en un botadero de chatarra, por el cual los niños lo usaban para pasar la noche. Luego fueron donde estaba una fogata para hablar con pan quemado un niño que tenía su pelo crespo y en su rostro una enorme cicatriz ocasionado en un accidente mientras hacía malabares con llamas, compartieron un poco de comida que le daban todos los lunes en una chifa, Jaime sintió mucha hambre y al tener su plato en la mano se comió todo de un bocado.

Capítulo X

En este capítulo todos los niños llegaron al refugio, La Canguro, Bota-la-pepa y el Negro José, quienes se acercaron en la fogata a poner sus manos en el calor del fuego, después compartieron la comida que le había regalado doña Rosita y por un momento todos guardaron silencio parecía que iba a llover en donde cada uno busco su asiento para irse a dormir con su saco. La Flaca se fue al otro bus con Jaime y se abrigaron con una cobija de lana que ella había prestado a un albergue a quien ella llamaba cárcel de los curitas, luego menciono que la Tía Meche los había mandado a hacer otro trabajo y una vez que se iban jamás volvían. Él preocupado dijo cuando me den ese trabajo no quiero irme de aquí porque no conozco a nadie.


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